3/10/2005    (Click aquí para ver los créditos)

    Sabeis que el comienzo es la parte más importante de cualquier obra, especialmente en el caso de una cosa joven y tierna; pues en esa época se forma el carácter y se graba mejor la impresión deseada ... ¿cometeremos el desatino de permitir que los niños oigan cualquier historia que pueda inventar cualquier persona, y que sus mentes reciban ideas que en general son lo contrario de aquello que deseamos que ellos tengan cuando crezcan?

   No podemos permitirlo... cualquier cosa que la mente reciba a esa edad puede volverse indeleble e inalterable, y por tanto es sumamente importante que las historias que oyen los pqueños sean paradigma de pensamientos virtuosos.

   Entonces nuestros jóvenes morarán en una tierra de salud, entre bellas vistas y sonidos, y recibirán lo bueno en todo, y la belleza, emanación de obras gráciles, se introducirá en ojos y oídos como una brisa saludable de una región más pura, e inadvertidamente guiará el alma, desde los primeros años, hacia la semejanza y simpatía con la belleza de la razón.

   No puede haber formación más noble.

Platón, "República"