7/03//2006

Tu Propio Cartel

En un programa de radio contaron este cuento-moraleja:

Un hombre decidió instalar una pescadería y pintó un gran cartel que decía:

Se Vende
Pescado
Fresco

Ni bien colgó el cartel, un transeunte le hizo el siguiente comentario:

"Porqué puso -Fresco- en el cartel, es obvio que el pescado debe ser fresco, sinó Ud. sería un estafador", nuestro hombre reflexionó un poco decidió que era una observación adecuada y corrigió el cartel. El mismo ahora rezaba:

Se Vende
Pescado

A la mañana siguiente, otro potencial cliente le hizo una observación (con la mejor buena voluntad, por supuesto):

"Oiga, es claro que Ud. tiene un comercio de pescado, podría eliminar el -Se vende-".

Nuestro novel comerciante nuevamente consideró acertada la observación y eliminó las palabras objetadas. El cartel decía:

Pescado

Como era de esperar, apareció un nuevo "observador de carteles" que le dijo: "Hombre, el olor a pescado se siente desde 100 metros de distancia, para que pone el cartel si es evidente aún para un ciego que aquí hay pescado", entonces nuestro hombre sacó el cartel.

¿Adivinen qué hizo con el pescado?

Moraleja: Escribí tu cartel como más te gusta, aceptá las correcciones de ortografía, pero no las correcciones sobre cómo decir lo que querés decir.

JLU